¿Una enfermedad responsable del declive del gorrión común?

Entre los misterios científicos aún no resueltos concernientes a las aves, destaca la incógnita que supone desconocer el factor responsable del alarmante declive del gorrión común en gran parte de su área de distribución. Tal es así que en Reino Unido un medio de comunicación incluso ofreció una suculenta recompensa económica a quién resolviera el enigma.

 

Como si de un crimen se tratara, las numerosas investigaciones que han abordado esta cuestión en diferentes lugares del planeta han señalado como sospechosos a la práctica totalidad de factores ambientales con los que se puede relacionar un gorrión a lo largo de su vida: alimentación, disponibilidad de lugares de cría, contaminación atmosférica, lumínica, acústica, radiaciones electromagnéticas, enfermedades,… Sin embargo ninguno de estos factores “sospechosos” parece explicar por sí solo el declive observado, e incluso algunos de ellos que si se correlacionan con la disminución del gorrión en un determinado lugar, parecen no tener ninguna influencia en otro, dando como resultado un puzzle de difícil resolución.

Un estudio recientemente publicado realizado en la ciudad de Londres, uno de los entornos urbanos en los que el declive del gorrión común es más conocido, apunta (de nuevo) a la existencia de una relación entre la disminución de estas aves y un sospechoso ya conocido: la malaria aviar.

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El equipo de investigadores, formado por científicos de la ZSL (Zoological Society of London), la RSPB (Royal Society for the Protection of Birds) , el British Trust for Ornithology (BTO) y la Universidad de Liverpool, estudiaron entre los años 2006 y 2009 11 colonias de cría de la especie ubicadas en Londres. Se eligieron colonias lo suficientemente alejadas entre sí para minimizar el flujo de individuos entre ellas, analizando la evolución de la población de cada colonia de forma independiente y tomando muestras de sangre y heces de los ejemplares para monitorear las tasas de infección y su intensidad.

El 74% de los gorriones analizados eran portadores de malaria aviar (una enfermedad que únicamente afecta a las aves), siendo la única infección entre las detectadas que mostró relación con la disminución del número de gorriones. En este sentido lo significativo es el hallazgo de diferencias en la intensidad con la que la infección afectaba a las aves de diferentes colonias, siendo en promedio superior en las 7 que mostraron un declive poblacional.

Malaria aviar, un nuevo “viejo” conocido

Los posibles efectos de la malaria aviar sobre las aves no son desconocidos para los ornitólogos. La llegada del mosquito vector de la enfermedad (Culex quinquefasciatus) a las islas Hawái tuvo un efecto demoledor sobre las poblaciones de aves endémicas, carentes de mecanismos de defensa adquiridos evolutivamente para hacer frente a la infección. Algunas de estas especies endémicas han visto reducidas sus áreas de distribución a territorios por encima de los 1.500 metros de altitud, dónde las temperaturas más bajas dificultan el desarrollo y la actividad de estos mosquitos, aunque la subida de temperaturas derivada del cambio climático está favoreciendo la expansión del mosquito a alturas cada vez mayores.

Pero incluso en el pasado la malaria aviar ya ha sido señalada en Europa y Estados Unidos como un desencadenante de mortalidad entre los gorriones comunes y otras aves expuestas, relacionándose igualmente un incremento de su incidencia con la subida de temperaturas.

Aunque los resultados de este estudio señalan que las poblaciones que muestran una mayor intensidad de infección en aves jóvenes coinciden con las que muestran una disminución poblacional y una menor supervivencia de individuos de año en año, este factor por sí solo no parece explicar tampoco el declive global observado.

Las cepas de malaria aviar (Plasmodium relictum) identificadas están ampliamente distribuidas por el Reino Unido y afectan a diferentes especies de aves, lo que puede indicar que la enfermedad lleva mucho tiempo presente en el territorio, aún antes de que se observaran los primeros síntomas de declive en la especie. Por ello hay que pensar en la interacción con otros factores, como el cambio climático que puede favorecer una mayor abundancia en los vectores de transmisión de la enfermedad (mosquitos), o agentes contaminantes o alimenticios que pueden afectar negativamente al sistema inmunológico de los gorriones.

Los autores de este estudio reconocen que con los datos recabados no puede concluirse que la malaria aviar sea la responsable del declive observado en las poblaciones de gorrión común, aunque estos resultados junto a las relaciones que pueden darse en conjunción con otros factores que afectan al sistema inmunológico de las aves abren una línea en la que profundizar para esclarecer este misterioso proceso.

Enfermedades emergentes, una pieza más en el engranaje de la sexta extinción

Cuando pensamos en la expansión de especies por la mano del hombre, en las llamadas exóticas invasoras, normalmente nos vienen a la mente cotorras, mapaches, mejillones cebra o siluros, pero rara vez pensaremos en que todos estos animales no viajan solos, si no que como equipaje llevan un sin fin de vida asociada, en forma de bacterias, hongos, protozoos, virus…

Para hacernos una mejor idea de la “vida que viaja a bordo de otras vidas”, y ahora que el mundo celebra el 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna, conviene resaltar un detalle que todo el mundo pasa por alto: cuándo Neil Armstrong pisó la luna, sobre nuestro satélite hubo un ser humano y unos 48 billones de bacterias, 60 billones de virus, y unos miles de millones de hongos, que es lo que compone el microbioma medio de una persona sana (y sí, ¡en nuestros cuerpos hay más células bacterianas que propias!).

No es necesario ir muy lejos para comprobar el efecto que pueden llegar a tener estos patógenos al entrar en contacto con especies nativas que no han desarrollado mecanismos de defensa frente a ellos. En España las poblaciones de cangrejo autóctono fueron aniquiladas tras la introducción y expansión del cangrejo rojo americano, portador de un hongo letal para nuestro decápodo (la afanomicosis resultó ser letal para el 100% de cangrejos europeos expuestos).

Se trata de tan sólo un ejemplo de las consecuencias inesperadas de la expansión de microorganismos provocada de forma directa o indirecta por el hombre, accidental o intencionada (como en el caso del virus de la mixomatosis), pero que suponen hoy en día un riesgo más para la conservación de la biodiversidad a escala global.

Una prueba de embarazo y muchas extinciones

En ocasiones, las traslocaciones animales generan relaciones llamativas pero de consecuencias igualmente desastrosas, por ejemplo: ¿Que relación podría haber entre una prueba de embarazo y la extinción de un sapo en una remota selva o en el ibérico macizo de Peñalara? Resulta difícil de imaginar, pero hasta hace bien poco el conocido como test de la rana era la prueba de embarazo más sencilla, fiable y barata de realizar, y aún hoy se practica en ciertas partes del mundo. Esta prueba consiste en algo tan sencillo como inyectar cierta cantidad de orina en una rana o sapo hembra. Si la mujer está embarazada su orina contendrá la hormona CGH, lo que provoca la puesta de huevos por la rana en 24 horas.

Obviamente para realizar esta prueba, los laboratorios debían disponer de un nutrido grupo de ranas de fácil mantenimiento (hay que destacar que las ranas, a diferencia de los test farmacéuticos actuales, eran reutilizables tras un periodo de “descanso” de 40 días). Una de las especies que con mayor profusión se empleó fue la rana de uñas africana (Xenopus laevis), y numerosos estudios apuntan a que fue su expansión por laboratorios de todo el mundo la que provocó de forma pareja la expansión del hongo causante de la quitridiomicosis, un organismo que se relaciona con la extinción de cientos de especies de anfibios por todo el planeta y del que la rana de uñas es portadora.

Luis Martínez Martínez

Área Social – SEO/BirdLife

Contacto: avesdebarrio@seo.org

Fotografías: Shutterstock.com 

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