Escuela AvesDeBarrio: Cinco mariposas para el verano (y la ciudad)

Si estás leyendo esta entrada, probablemente te interesen las aves, y puede que aún no hayas descubierto “otros mundos” más allá de las plumas, pero las escamas son igualmente fascinantes.

Lo reconozco, mi primer punto de interés hacia la naturaleza fueron las mariposas, claro que yo solo era un niño curioso y los prismáticos eran algo inalcanzable frente a la facilidad de fabricar un cazamariposas con un palo, una percha de alambre y una redecilla.

Hoy aborrezco del tema del cazamariposas (ya dijo Lenin que la caza era la enfermedad infantil del naturalista), pero conservo la afición por las mariposas que ahora disfruto observando y fotografiando.

En toda España viven unas 230 especies de mariposas diurnas (y unas 4.000 de nocturnas), lo que hace que sea un grupo animal en el que es fácil aprender a identificar sus especies más representativas (se pueden incluso identificar mientras vuelan, y en algunos casos hasta sexar con suma facilidad), solo hay que mantener despierta la curiosidad que teníamos cuando éramos niños.

A pesar de que las ciudades son un entorno hostil para la mayoría de especies, (en general todo el territorio se ha vuelto hostil hacia ellas, no en vano el 70% de especies mediterráneas están en regresión) algunas de las mariposas diurnas más bellas y sencillas de reconocer son relativamente fáciles de observar en parques urbanos, urbanizaciones, y zonas periféricas. 

Cinco especies para descubrir en verano

Chupaleches – Iphiclides feisthamelii

Se trata de una de las mariposas diurnas de mayor tamaño de la península ibérica, lo que ya de por si ayuda a reconocerla. Además de su envergadura, su coloración pálida apagada permite distinguirla de su pariente la mariposa macaón de coloración amarilla más fuerte. En una observación cercana destacarán sus franjas verticales oscuras y los prominentes “apéndices” en los que terminan sus alas posteriores, asociados a unos pequeños ocelos.

Las larvas se alimentan fundamentalmente de rosáceas como diferentes especies del género Prunus, por lo que pueden vivir en parques urbanos en los que se mantengan estas especies.

MacaónPapilio machaon

Una de las mariposas más bellas de Europa, de gran tamaño, coloración amarillenta con manchas poligonales oscuras. Las alas posteriores cuentan con una amplia banda submarginal de tonos azulados, sendas “colas” y ocelos bien definidos.

La planta nutricia de las orugas es alguna especie de umbelífera, habitualmente  anís-hinojo, una planta que puede ser frecuente en bordes de caminos, descampados, y solares cubiertos de herbáceas, lo que permite que esta hermosa mariposa pueda volar dentro de algunas ciudades, zonas comerciales, industriales, y su periferia.

Vanesa atalantaVanessa atalanta

Este lepidóptero comparte con otros ninfálidos un vuelo poderoso, no en vano es una gran migradora. Su coloración es dominantemente oscura, sobre la que destaca una banda roja encara una de sus alas y unas manchas blancas hacia el extremo de las alas anteriores. El reverso como en otros ninfálidos de coloración vistosa en el anverso, presenta un diseño abigarrado que la permite camuflarse cuando permanece inactiva posada sobre troncos.

Su potente vuelo permite que sea observable en casi cualquier punto de nuestro país, especialmente durante su migración. Pero también es una especie frecuente allí dónde exista vegetación apropiada para sus larvas, como las ubicuas ortigas, lúpulo, sauces, cardos,… Los adultos son fáciles de observar libando néctar de flores y patrullando sus pequeños territorios.

Colias comúnColias crocea

De coloración amarilla intensa con los márgenes de las alas casi negros, este piérido pariente de las abundantes blanca y blanquita de la col, es una de las mariposas más fáciles de observar en la península. Siempre se posa con las alas plegadas en vertical, por lo que resulta difícil observar el diseño de la parte superior de las mismas (anverso).

Las orugas de esta especie se alimentan de trébol, alfalfa, y otras plantas típicas de praderas. Muestra comportamiento migratorio, lo que unido a su potente vuelo y su abundancia en casi todo tipo de medios (salvo bosques) hace que sea fácil de observar en casi cualquier punto de nuestra geografía.

Ícaro – Polyommatus icarus

La familia de los licénidos es una de las que presenta especies de más compleja identificación, se trata en general de mariposas de pequeño tamaño, con dimorfismo sexual acusado, y coloraciones diversas, siendo frecuente que los machos muestren un color azulado mientras que las hembras presentan uno pardo. En esta familia una de las especies más ubicuas y comunes es la ícaro, que cumple lo señalado en cuanto a coloración: machos con el anverso de las alas azul brillante y hembras pardas. El reverso de ambos consta de múltiples puntos negros pequeños sobre fondo claro… sin embargo este patrón es común a otras especies del grupo.

Las orugas se alimentan de diversas herbáceas por lo que pueden subsistir en praderas siempre que en su mantenimiento no se empleen tratamientos agresivos (fitosanitarios).

Mariposas: todo el repertorio de estrategias de supervivencia

Uno de los aspectos más interesantes de las mariposas son sus estrategias para sobrevivir en un mundo en que casi todo lo que las rodea puede ser un depredador potencial más fuerte, astuto, ágil, y rápido que ellas. Con su fama de delicadas a cuestas, las mariposas han sobrevivido como cualquier otro ser vivo gracias a la evolución, adquiriendo adaptaciones para evitar los ataques de los depredadores.

Algunas lucen llamativas coloraciones aposemáticas, unos colores que evidencian su toxidad o mal sabor ante cualquier depredador. No es casualidad que en la naturaleza ciertas combinaciones de color muy visibles, como el rojo-negro o el amarillo-negro sean presentados por especies potencialmente peligrosas aunque se trate de especies de origen evolutivo muy dispar: de esta forma los depredadores solo tienen que aprender una breve combinación de colores como sinónimo de “mejor no me meto contigo”. La coloración roja y negra de las zigenas por ejemplo avisa de su toxicidad, y es que las orugas acumulan sustancias tóxicas como el cianuro en sus cuerpos, veneno que se mantiene en los adultos (o imagos, que es como se llama al estadio final que identificamos como mariposa).

Otras mariposas pueden intentar pasar por lo que no son, por medio de grandes ojos falsos (ocelos) que simulan un gran rostro con el que asustar a los posibles cazadores. Un buen y bonito ejemplo de esto lo tenemos en la mariposa pavo real, común en nuestro territorio.

En ocasiones la función de estos ocelos es simular la presencia de la cabeza en algún punto alejado de las partes vitales de la mariposa, de forma que el ataque del depredador se dirija lejos del cuerpo aunque suponga perder la parte del ala afectada.

Por último, otro mecanismo muy extendido es el de mimetizarse con el entorno, con coloraciones, dibujos y formas que hacen que la mariposa pasa por una hoja o por un trozo de corteza.

Los ocelos de la pavo real (Inachis io) sirven para asustar a los depredadores, mientras que el aspecto de esta cleopatra (Gonepteryx cleopatra) sirve para mimetizarse entre las hojas (homotipia)

Entre los sátiros es frecuente la presencia de pequeños ocelos en los extremos de las alas anteriores. Estos pueden servir tanto para atraer hacia ellos los ataques de los depredadores como para tratar de pasar por el rostro de un ave vista lateralmente.

Luis Martínez Martínez

Área Social – SEO/BirdLife

Contacto: avesdebarrio@seo.org

Fotografías y vídeo: Luis Martínez

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