Verano y calor: Un gesto por tus vecinos

¿Sufres los efectos de los primeros calores estivales? ¿Las autoridades te recomiendan mantenerte hidratado?
Pues no estas sol@ en lo primero y no deberías estarlo en lo segundo. Las Aves de Barrio también tienen que luchar contra el calor, que puede someterlas a un gran estrés fisiológico, al igual que ocurre con las personas. Con el pequeño gesto de dejar un recipiente adecuado con agua accesible para ellas, puedes estar haciéndoles la vida un poco más fácil.

¿Afecta el calor a las aves?

Las aves padecen el calor extremo como otros seres vivos, incluidas las personas, e intentan combatirlo con nuestras mismas armas. Es probable que estos días notes un descenso en la actividad de las aves durante las horas centrales del día, y es que al igual que nosotros sabemos que realizar ejercicio no es muy adecuado es esos momentos, pues el cuerpo tiene problemas para deshacerse del calor interno generado por la actividad muscular, las aves, si pueden permitírselo, prefieren descansar en la sombra para concentrar su actividad física en las horas más frescas. El otro gran aliado para paliar los efectos del calor es el agua, tanto para beber y rehidratar el organismo como para darse un baño refrescante, una actividad que encanta a la mayoría de aves en este tiempo.

Las crías que aún permanecen en los nidos son, como los niños, mucho más vulnerables al efecto del calor que los adultos. Si el nido está expuesto al sol la madre intentará proteger a sus retoños creando una sombrilla con su propio cuerpo y alas, a cuya sombra puedan resguardarse los pequeños pollitos, y soportará estoicamente en esta posición antes de exponer a un riesgo potencialmente mortal a su descendencia. Sin embargo esas aves que han anidado en huecos en el interior de nuestros edificios tienen que confiar en el propio aislamiento de la oquedad, que en algunos casos es una trampa mortal pues puede actuar como un auténtico horno en el que el calor se va concentrando. Es en estos casos cuando las desesperadas crías pueden decidir, antes de morir por efecto de la temperatura, saltar al vacío mucho antes de estar preparadas para ello.

¿Cómo ayudar a las aves?

No podemos ofrecer sombra a las crías, ni refrescar sus calurosos nidos, pero lo que sí podemos hacer es facilitar agua a las aves desde nuestras terrazas o jardines.

Para ello no es necesario realizar ninguna inversión, cualquier objeto con capacidad de retener agua, en el que las aves se puedan posar sin riesgo de ahogarse, y que no corra peligro de caer desde nuestro balcón a la calle sirve para saciar la sed de las aves. Uno de los mejores y más sencillos bebederos son esos platos de barro que ponen debajo de las macetas, y si no está esmaltado mejor, los pajaritos no resbalarán en él y tendrán más confianza (por eso no son adecuados los platos “de comer”). En un plato de maceta pequeño las aves podrán beber, mientras en uno mayor podrán bañarse, algo que hacen con verdadero deleite, o al menos eso parece cuando las observas

Si no tenemos un plato de este tipo, cualquier recipiente plástico de poca profundidad (no conviene que el agua exceda los dos o tres centímetros de profundidad para seguridad de las aves más pequeñas) y cierta anchura puede servir para este propósito. Si no hay opción y lo único que tenemos disponible es un plato de loza, hay que colocar en su interior piedras que formen “islas” en las que las aves puedan posarse sin resbalar, y que faciliten también la salida del agua tras el baño.

Para nosotros será un pequeño gesto en favor de las aves ¡pero para ellas será un gran gesto!

Cuidado de los bebederos

Ya hemos citado los criterios básicos a la hora de elegir un recipiente como bebedero:

  • Evitar recipientes de superficie resbaladiza.
  • Crear “islas” con piedras en su interior.
  • Rellenar solo hasta que el agua alcance unos dos o tres centímetros de profundidad.

 

Pero aparte de esto hay que considerar otras cuestiones muy, muy importantes:

  • Colocar el bebedero de forma que sea imposible que caiga encima de cualquier transeúnte, aunque algún ave corpulenta lo mueva sin querer.
  • Renovar cada día el agua de su interior si es que no se ha evaporado, y aprovechar para limpiarlo. Si dejamos agua estancada de forma permanente podrían criar mosquitos, y la suciedad podría provocar que unas aves transmitan enfermedades a otras. Así que el bebedero siempre debe disponer de agua limpia.

Luis Martínez Martínez

Área Social – SEO/BirdLife

Contacto: avesdebarrio@seo.org

Fotografías: Shutterstock.com / Luis Martínez

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