Comederos a juicio: ¿Beneficiosos o perjuiciales?

El invierno de 1890-1891 resultó especialmente duro en Reino Unido, tanto que algunos periódicos nacionales solicitaron a sus lectores que distribuyan alimento para las aves en las calles. En el año 1910 una revista británica proclamaba que el bird feeding se había convertido en pasatiempo nacional…

Desde entonces hasta hoy, cuando más de un siglo después es difícil encontrar en UK un jardín público o privado sin comederos para las aves silvestres,  afición que aún está más extendida en Estados Unidos, dónde 55 millones de personas alimentan aves e invierten 3.000 millones de dólares cada año en alimento (¡y otros 800 en comederos!).

Sin embargo los comederos son un asunto controvertido, pues también pueden suponer una amenaza para las aves. Vamos a tratar de arrojar algo de luz sobre el asunto, exponiendo y analizando la cuestión para llegar a alguna conclusión (o veredicto).

 

Los hechos:

Los beneficios que aportan los comederos hacia las aves son obvios y están demostrados científicamente para muchas especies: pueden mejorar las tasas de supervivencia durante invierno (especialmente en los más duros), pueden mejorar la condición física de las aves que reciben el aporte de alimento, y hasta algunas especies son capaces de sacar adelante más crías o nidadas por temporada si reciben alimento suplementario en un comedero. Desde el punto de vista social los comederos también cumplen un papel muy importante, pues permiten “acercar” las aves silvestres a nuestro hogar, de forma que nuestra ventana nos mostrará una imagen de bulliciosas y diversas aves que despertarán nuestro interés hacia ellas.

Sin embargo, los comederos también pueden ser directa o indirectamente, una causa de problemas para las aves. Entre los prejuicios que pueden ocasionar podemos citar:

– Fomentar la dependencia de las aves hacia el ser humano.

Alterar los patrones de distribución, abundancia y migración.

Interferir en procesos ecológicos naturales.

– Facilitar el contagio de enfermedades para las aves.

– Aumentar la mortalidad por el riesgo de depredación por gatos, por colisión contra ventanas, e incluso depredación por otros depredadores silvestres como el gavilán.

Reducir el éxito reproductor de algunas aves.

 

Herrerillo común y curruca capirotada. La primera especie puede ver mermado su éxito reproductor por alimentarse en exceso de cacahuetes en los comederos. La segunda ha variado (al menos algunos ejemplares) sus hábitos migratorios para pasar el invierno en Reino Unido, donde pueden encontrar alimento gracias a los abundantes comederos.

Los argumentos:

Como vemos estamos ante una situación aparentemente contradictoria, algo que en realidad no debería sorprendernos: cualquier actuación en el medio, sea del tipo que sea, implica unos beneficios y unos perjuicios, que deben ser sopesados y valorados para determinar de forma global el impacto positivo o negativo de la acción, y para ya de paso tratar de maximizar los beneficios y reducir los impactos negativos.

Uno de los problemas a la hora de valorar de forma global (y global es la palabra clave) el impacto de los comederos, es que la mayoría de estudios realizados sobre la cuestión abordan un aspecto concreto y limitado de los muchos efectos que puede tener un comedero sobre la población de aves que a él acude. De esta forma se realizan investigaciones sobre la transmisión de ciertos virus entre las aves, o sobre el éxito reproductor de una especie que frecuenta el comedero, … obteniéndose sólo datos parciales que no reflejan el impacto real del comedero sobre la población afectada.

Por ejemplo un comedero puede ocasionar que las muertes de aves a causa de un virus se incremente del 1% al 10% al facilitar la transmisión de un virus, pero eso no significa que su impacto sobre la población tenga que ser negativo necesariamente, pues puede ocurrir que esos mismos comederos estén reduciendo la mortalidad por hambre del 50% al 10%, con lo que el “saldo” neto global del comedero puede seguir siendo muy positivo para la especie.

Afortunadamente, en Estados Unidos, donde más de 50 millones de personas emplean cada año más de 1 millón de toneladas de alimento para aves, trataron de resolver la pregunta que ahora estamos intentando responder: ¿Tienen los comederos un impacto negativo sobre las poblaciones de las aves que acuden a ellos?.

Gracias a los datos recabados durante 30 años a través del Project FeederWatch de Cornell Lab of Ornithology y Bird Studies Canada, los autores de la investigación analizaron la tendencia poblacional de las 98 especies de aves que se alimentan con frecuencia en comederos en USA. El planteamiento es sencillo y simple: si los comederos son perjudiciales para las aves que se alimentan en los mismos, deberían mostrar problemas poblaciones en comparación a las especies que siendo similares no se alimentan en ellos.

Los resultados de este análisis se pueden resumir en que en general, a las aves que acuden a los comederos les va tan bien o mejor que a las que no acuden, y que para las pocas especies que muestran una tendencia negativa, esta parece relacionada por factores como la pérdida de hábitat y no por sus visitas a los comederos. Ahora bien, este estudio también señala, que los comederos no sirven de ayuda para las aves más amenazadas, pues simplemente son especies que no acuden a los mismos,  (aves marinas y costeras en el caso del estudio), algo que aún resultando obvio debe ser señalado.

 

El veredicto:

Los comederos no perjudican a las aves, aunque probablemente tampoco las “salvan”. Sin embargo ayudan a que personas como tú y como yo nos sintamos conectadas de forma directa con las aves silvestres, y esto no es trivial: puede ser la puerta que nos lleve a interesarnos e implicarnos en acciones de conservación de la naturaleza y de otras aves mucho más amenazadas que necesitan algo más que pipas de girasol y cacahuetes.

Pero recuerda los impactos negativos que pueden ocasionar los comederos: ¡Será nuestra obligación limitarlos al máximo!

 

Probablemente un comedero no sea el mejor regalo que puedes hacer a las aves, pero seguramente será el mejor regalo que ellas te hagan a tí.

 

Luis Martínez Martínez

Área Social – SEO/BirdLife

Contacto: avesdebarrio@seo.org

Fotografías: Shutterstock.com 

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